En la cima del mundo
28 abril, 2004 por Midori Sin comentarios »El domingo pasado me fuí con unas amigas a la 30º Feria del Libro acá en Buenos Aires.
De más está decir que disfruté, caminé y leí a full. Terminé comprando 3 libros, dos para la facultad y el tercero, uno que añoraba comprarme hace muchísisisísimo tiempo: El código Da Vinci de Dan Brown, que es el que aparece en la fotito de la izquierda, en la sección “Leyendo ahora…”. Después de haber leído varias críticas y de venir leyendo este tipo de literatura -por decirlo de alguna manera- me dieron muchas ganas de leerlo. Tuve muchísima suerte de encontrarlo en la feria, dado que en las librerías el precio es más alto.
Pero al fin! Al fin voy a poder leerlo!
Mateando
8 abril, 2004 por Midori Sin comentarios »Cómo extrañaba esto!
Despertarme a la mañana, prepararme unos buenos mates, conectarme a internet para bajar los mails, escribirle a gente que no veo hace mucho, leer mis weblogs favoritos…
Antes me tomaba 3 termos de mate por día: 3 termos! Qué locura. Ahora apenas llego a tomarme un par de mates antes de salir

Por eso, en días como estos, feriados, sábados y domingos, aprovecho para no perder la costumbre y me tomo matecitos
Cambiando de tema, tengo una buena noticia: ya soy parte de la empresa! Ahora voy a empezar a trabajar de verdad
Todavía no sé mi destino final, lo que me pone muy ansiosa y a la vez me llena de incertidumbre.
Este miércoles tengo mi primera evaluación del año, y también tengo que entregar un trabajo práctico. Menos mal que este es un fin de semana largo -por semana santa- y voy a tener un poco más de tiempo para hacer todo!
Parece mentira que ya estemos en semana santa! Pasó tan rápido el tiempo…
Viajando
21 marzo, 2004 por Midori Sin comentarios »No se me había ocurrido hasta recién la cantidad de horas y kilómetros que tengo de viaje hasta mi nuevo trabajo. Hasta hace poco, no había viajado tanto para trabajar.
Pongámoslo así: mi primer y único trabajo hasta un mes y medio, había sido a sólo unas cuadras de mi casa. A la capital había ido nada más si tenía que hacer algún trámite o algo por el estilo.
Era una delicia levantarse media hora antes del horario de entrada, sin apuro, desayunar algo con total tranquilidad, y emprender el trayecto de casa al trabajo.
Ahora, me levanto mucho más temprano, y soy una más en la multitud de gente que toma el tren para viajar hacia la capital, donde tienen sede la mayoría de las empresas, y donde se concentra la mayor parte de los trabajos.
Viajar a capital es una proeza en las horas pico: hay gente por todos lados, y los medios de transporte se asemejan mucho a una lata de sardinas. Gracias a dios, ahora que empezaron las clases -tanto en capital como en provincia- noto que hay menos gente ¿Podrá ser?
Si es así, mejor, así una viaja menos “ensardinada”. Ojo, esto no es una queja, es una simple observación sobre mi vida cotidiana.
Qué nos pasa a los argentinos??
16 marzo, 2004 por Midori Sin comentarios »Ultimamente, parece que se puso de moda tirarse por los balcones. La que inaguró esta fatal moda, fue la esposa de Pipo Cipolatti, le siguió Juan Castro, y ahora parece que Alejandra Pradón quiso estar a la moda también.
La vedette cayó desde un 7mo piso, y tuvo suerte al caer sobre las ramas de un árbol y un cantero que amortiguaron la caída.
Y yo pienso… que nos pasa a los argentinos… Qué es lo que hay detrás de todas estos desafortunados incidentes? Puede ser que la fama esté afectando a esta gente, o que tomen estas decisiones sólo para acrecentar su fama? O para ser noticia por un par de semanas, y estar en boca de todos?
Qué cosa no? Uno piensa en esta gente, que tiene trabajo, le alcanza el dinero para vivir una buena vida, y se anda queriendo suicidar!
Y entonces que quedará para nosotros!
El limonero
6 marzo, 2004 por Midori Sin comentarios »El limonero que nos vió crecer está muriendo, hace mucho tiempo que perdió fuerza, ya no nos da esos limones grandes y amarillos como lo hacía en el pasado, cuando en una época mi bisabuelo usaba un artefacto fabricado por él mismo para llegar a arrancar los limones que estaban allá arriba, lejos de alcance.
Ayer papá le cortó 2 ramas, y me dió mucha pena ver cómo de ser un árbol hermoso, que nos permitió hamacarnos en sus ramas, pasó a ser un tronco, con una sola rama, y un pequeño grupo de hojas en un extremo, con dos o tres limones, verdes, con futuro incierto.
Fué un momento muy emocional, por eso decidí ponerlo acá, ya que este arbolito siempre estuvo ahí desde que tengo memoria, y era siempre lo que veía al salir al patio o abrir la ventana.
Es increíble como un árbol, puede generar estos sentimientos. Debe ser porque estuve acostumbrada a verlo siempre ahí, y ahora es como un cambio de panorama…

