Toda persona que me conoce, sabe que me encantan los libros, la lectura, y que puedo estar horas perdida entre los libros de cualquier librería o biblioteca.
Cuando estaba en la secundaria, empecé a ir a una librería que compraba y vendía libros usados. Ahí canjeaba los libros que encontraba en casa -la mayoría novelas, que mis padres habrían leído en algún momento, y que poblaban la biblioteca hogareña. Ahora muchos de esos libros pueblan mi propia biblioteca -qué lindo poder decir MI biblioteca!- y de vez en cuando los vuelvo a agarrar y a oler.
Sí, soy de ese tipo de personas que además de leer los libros, en el momento en que los tiene en mano: los huele. No importa si son nuevos, o antiguos. Me fascina el olor a papel, a impresión, a encuadernación. Cada uno de mis encuentros con un libro siempre comienzan con la rutina de mirar la tapa, acercarmelo a la nariz, inspirar por un momento el “perfume” a palabras y por último: leer.
Hace poco encontré en internet (interminable fuente de las cosas más bizarras que se puedan imaginar) que a alguien se le ocurrió evocar los aromas hogareños en una serie de escencias y perfumes. Uno de ellos es este que se llama In The Library, que nos hace recordar lo que es estar en una biblioteca llena de libros.
Ahora leyendo con cuidado la historia detrás del perfume, me doy cuenta que es bastante similar a la mía, salvo que no soy perfumista
Es increíble la cantidad de recuerdos que puede desencadenar un aroma. Cada vez que paso por los puestos de flores que están dispersos a lo largo de la calle Florida en microcentro, recuerdo en mi infancia los días que pasaba junto a mis abuelos en la florería que tenían en Morón. No hace falta decir lo mucho que me gusta salir a caminar por ahí, sólo para volver a revivir esos momentos. Es…como diría mi fellow-blogger Kaminoo… un “de esto no me olvido”.
Y a ustedes, qué aromas les traen recuerdos a la memoria?
Visto en : FoolishGadgets.com



